Si Dios existiera…
Si Dios existiera e infinito fuera,
todo su inmensidad abarcaría,
y excluida la existencia quedaría
de cualquier ajena realidad
que su infinitud pudiera limitar
Como ser perfecto, nada le faltaría,
y nada, por ello, necesitaría,
pero sin necesidad no hay deseo,
y sin deseo no hay acción,
y, por ello, no tendría voluntad
que le hubiera llevado
a plasmar lo que llaman “creación”
Ni infinito ni finito amor sería,
pues el amor es pasión
pero su impasible perfección
su autocontención incluiría.
Omnipotente no sería,
pues nada puede hacer
quien por tenerlo todo
nada más puede querer.
Tampoco inteligente sería,
pues para nada precisaría
de su impasible mismidad salir
para llegar a comprenderse
mediante la actividad
de reflexión consciente
Pensamiento sobre sí mismo
o “pensamiento del pensamiento”
le consideraba Aristóteles,
pero, al igual que el espejo
que otro espejo refleja
sólo ausencia infinita expresa,
pensamiento vacío sería
o vacío de pensamiento.
Si padre amoroso fuera,
a nadie con el fuego afligiría
porque el suplicio sólo sería
la caprichosa sanción
de una absurda condena.
Pero la divina perfección
cualquier pasión excluiría
y, con mayor motivo,
la obsesión de la venganza
cuya finalidad sólo sería
la de un sádico deleite
ante la perversa contemplación
de un absurdo dolor
sin otro fin ulterior
que el de la eterna condenación.
Nada que perdonar tendría,
pues su absoluta perfección
alejado le mantendría
de cualquier posible agresión,
pues, como dice el refrán,
“no ofende quien quiere,
sino sólo quien puede”.
Ni penitencias ni sacrificios querría
pues un déspota no sería
que del dolor del hombre gozase
ni de exigirle su homenaje.
Ni bueno ni malo sería,
pues, si bueno fuera,
el mal no existiría,
y, si malo,
tampoco el bien existiría
pero el mal y el bien existen.
Así que sólo y si posible fuera . . .
sería.
Yahvé dijo a Moisés
“Yo soy el que soy”,
y también Parménides afirmó:
“el ser es y no es no ser”,
pero el ser no puede ser
sin ser el ser
de algo que es,
pues el ser del ser
o el ser que simplemente es
sólo de la nada
la existencia puede ser.
Anselmo y Descartes a Parménides siguieron,
afirmando que el Sumo Ser debía ser,
para evitar la contradicción
de afirmar que el Ser no es.
Olvidaron, sin embargo,
que sólo con palabras jugaban
y que con ellas jugando
nada nuevo demostraban.
Si Dios existiera,
sería la existencia inmaculada
del Ser que Nada es,
pues cualquier concreción
de simplicidad y perfección
le privaría.
Sólo una palabra sería
que nada significaría.
Pero a nuestra imagen y semejanza
nosotros a Dios hemos creado,
y rasgos humanos le hemos dado
para atemorizar a quienes anhelan
vivir en libertad,
sin someterse a la opresión
de ningún dictador.
Para que magnates y potentados
con sus fortunas se sientan dichosos
por verse predestinados
a saborear más amplios gozos.
Para que los pobres se resignen
y con humildad su miseria soporten,
consolados con la esperanza
de que el reino de los cielos
muy pronto poseerán.
Para tratar de comprender
la existencia de la muerte y el dolor
como consecuencia de un pecado
que del Paraíso nos expulsó.
Para justificar la necesidad de un redentor
que del pecado nos redimiese
sacrificando a Dios su vida
para que su perdón nos concediese.
Para arrebatar bienes y riquezas
de los pueblos en su nombre conquistados,
para excusar luchas sangrientas
contra quienes otro Dios veneran.
Para santificar las guerras
de uno y otro bando,
pidiendo para ambos la victoria.
Para en su nombre exterminar
a quienes con razón se oponen
a caprichos y codicias
de ambiciosos conquistadores.
Para que prosperen sectas embaucadoras
recaudando limosnas generosas
con el fraude de mostrar al hombre
un camino de salvación,
y en el nombre de Dios se enriquezcan
dispensando indulgencias y consuelo
y hermosas parcelas de cielo
a cambio del codiciado dinero.
Para consolarnos de nuestra orfandad
mediante la fantástica ilusión
de tener un padre protector
que invisible nos defiende
y amoroso nos espera.
Y para defendernos de nuestra inquietud,
soledad y turbación,
ante la insondable infinitud
envolvente
del abrumador universo
silente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario